Al aterdecer la luna se levanta sobre un cielo de pasión y esperanza, y en él brillaban tiernas lucecillas de ambar.
Los árboles parecen guardianes de una eterna soledad al ver como la luna iba en pos del sol, un astro que lloraba al no poderla esperar.
Y así es como el sol desapareció y la luna se alzaba como reina de la noche, la cual compartia su pena con las estrellas en espera de un nuevo día.
Así es un amanecer en nuestro mundo, el de las ninfas, el de la fantasia.
Sigo sentada junto al arroyo del rio tumbada, mientras el viento mece mi pelo y me susurra al oido que ya estas cerca, que pronto llegaras.
A ti mi principe te espero junto al arroyo del rio.
¡¡¡ Por fin has llegado!!! Tras mucho esperar tu presencia ilumina cada rincon de mi ser y una sonrisa alumbra mi rostro. Todo el bosque se ha tornado en fiesta.
Sátiros y faunos acuden a tocar el son de la alegria, y las driadas y los duendes vienen a bailar con nosotros.
La danza irlandesa llena el ambiente.
El bsque entero se llena de felicidad.